Reign of the vampire lust...

Cannibalism-Vampirism. Intimidation or seduction? Always using the strongest weapon. Heart still beating, lips full of thirst, too unquenchable to be satisfied. Countless nights, countless thoughts, a constant desire to "bite" your soul. Come to me... Come to me... Let me do this harm, let me brought you to my land, where we're dead, but we're still alive, where this addiction possess our minds. Lets pursue our deepest "dark desires"...

viernes, 21 de marzo de 2008

Tú mi espejismo

Tú mi espejismo.
Aquella noche desperté de repente, sin motivo alguno. De pronto te vi. Estabas ahí de pie, justo frente a mí, con esa hermosa sonrisa que cautiva desde el primer momento. Supe de inmediato que era un espejismo, una visión majestuosa como la imagen de un oasis en medio del desierto. Pero no quise romper ese hechizo que provenía de lo más profundo de mi alma queriéndose juntar con la tuya.
Y te sentí al acercarme. Tan solo roce tu cabello, tan solo mire tus ojos, esos ojos que quisiera fueran míos. De tu boca no salió ni una sola palabra pero en mi mente las imaginé todas. Imaginé que esas palabras eran solo para mí. Las escuche una y otra vez como para memorizarlas y más allá de eso, para sentirlas en mi corazón.
Después de solo mirarte por largo tiempo, al fin me decidí a abrazarte, pero al hacerlo sentí tu lejanía, ese profundo abismo que nos separa en la realidad se hizo presente, e hizo que mis fantasías se desmoronaran una a una. Y de toda aquella visión, solo quedo un sabor amargo, y lo duro que es saber que se siente mucho por alguien que no siente nada.
Entonces abrí los ojos y por primera vez sentí un dolor inexplicable, un dolor que por más que quiso, no causó ni una lágrima. Un dolor que antes venia acompañado de un profundo amor que no cabía en el pecho, pero que ahora es más profundo porque encontró en su camino lo que había estado buscando por años, la valentía. Una valentía jamás imaginada, que por fin condujo a una decisión.
Aunque fuiste gran parte de mis pensamientos, aunque no conseguí ocupar ni uno de los tuyos. A pesar de haber sido mi sueño inalcanzable y mi dulce espejismo, ha llegado la hora de que mi corazón parta de tu lado. Ahora el dolor no es mi condena, ahora es el dolor el que me da la fuerza para decirte de una vez por todas: ADIÓS…….

sábado, 15 de marzo de 2008

Mi confesión...



Me pegaste con el beso que nunca me diste…Me mataste con el te amo que jamás salió de tus labios. Te escribo para olvidarte, pero solo consigo recordar tu nombre. Y con tu nombre viene a mi mente tu rostro. Ese rostro que se dibuja en las noches, en mis sueños, en mis pesadillas. Me voy aunque siga estando aquí, a tu lado; porque mi corazón ya se ha ido de mí como el hálito volátil que se desprende de un cuerpo sin vida. Y mi vida se va poco a poco, como en un torbellino se pierden las cenizas.
Te digo adiós, aunque sean las letras más difíciles de articular de mi frágil existencia. Porque soy frágil cuando estoy contigo y aún más frágil me vuelvo sin ti. He estado a merced tuya por tanto tiempo, tiempo que he perdido, tiempo que pasa como la cruel sentencia del jamás se llegará a perpetuar. Pero finalmente el arranque de valentía ha llegado, y el leve empeño se ha preparado para la batalla final. La batalla final es encontrarme con tus ojos, encontrarte ahí de frente, como siempre, acompañado de las voces silenciosas de tu alma. Tú como siempre con ese silencio que penetra hasta los huesos. Tu silencio que si fuera al fin palabra, llegaría a ser la piedra angular de ese rompecabezas en que se convirtió mi corazón.
Ya no existen ni la claridad ni el sosiego, ni las noches de calma y de descanso. Ahora todo es tempestad. Lluvia de lágrimas saladas y amargas que inundan mi ser en un caudal de ilusiones que se esfuman. El leve empeño se ha hecho cada vez más fuerte, y creo que ya no hay marcha atrás. Solo creo, mas no aseguro, porque cuando se trata de ti hasta el peor de los corajes se transforma en la más profunda de las miradas. Esas que van cargadas de sinceridad, de perdón, de amor… ¡Ay amor! Ay de mí que vivo entre sombras, y tú tan lúcido. Ay de mí que siento este amor hasta los tuétanos, y tú tan indiferente. ¿Qué será de mí por ti, mi cruel destino? ¿Qué será de mí por ti, mi fatal condena?

Por: Giselle Machado Vásquez.

martes, 26 de febrero de 2008

Hacia una vida mejor.


Hubo una historia que jamás se llegó a perpetuar
Hubo un personaje que jamás llegó a ser encarnado.
Y un beso no recibido junto con una mirada perdida
Que se dibujó sobre un rostro rodeado de agua salada,
Sal de lágrima, sal de mar y lluvia.
Y una palabra a solas esperando su compañía,
Un verso que solo encontró la evasión del silencio.

Hubo mil preguntas sin respuesta,
Y un roce que congeló las manos
Al estrellarse con un témpano de hielo.
Y un abrazo sin calidez, una sonrisa obligada,
Un día sin sol y un mar de un solo tono.

Un libro que ya había sido escrito
Y que nadie llegó a leer,
Que contenía en sus páginas
La historia de dos que acabaron siendo uno.
Uno porque amo uno solo,
Mas no por la unión de sus dos almas.

Hubo uno que dió su vida por el otro,
Que no consiguió ni la palabra muda del gesto
Ni la sinceridad que ostenta una mirada.
Y aún así continuó amando en silencio
Y esperando en la más honda incertidumbre.

Pero llegó el día en que ese corazón
Que sufría calladamente,
Encontró una respuesta.
Respuesta escrita en otro libro
Donde las páginas fueron escritas por dos plumas.
Y hubo palabras que se encontraron con otras,
Abrazos que penetraron hasta los huesos,
Miradas que cobraron vida
Dibujando un horizonte lleno de sonrisas,
Y besos…besos

Es que a pesar de que el verdadero amor no espera nada a cambio
Llega la hora en que el tiempo cobra sus deudas,
Y se lleva en un minuto lo que se ha entregado por años
Y que ese otro nunca quiso recibir.
Entonces el amor como un ave al llegar el invierno
Abre sus alas y vuela hacia un lugar mejor,
Hacia un amor mejor…
Hacia una vida mejor.

viernes, 15 de febrero de 2008

Siete Días.

Siete días, tres meses, un año,
Tu ausencia se siente igual siempre.
Me has condenado con tu nombre,
Me has atrapado con tus ojos.
Y aunque esa mirada no sea mía
No puedo vivir sin ella,
No resisto ni un segundo.

Lo intento y no puedo huir,
Ya nada me alegra si no estas tú
Y si no estas tú no hay nada.
Podría esperarte para siempre
Pero el tiempo se esta llevando hasta mis cenizas,
El tiempo se lleva entre sus alas mis lágrimas,
Se esta llevando poco a poco mi corazón.
Talvez cuando decidas darme u n poco de tu ser
Sea demasiado tarde para mi amor,
Para este corazón agrietado por tu indiferencia.

Y sí. yo te lo daría todo
Sí no lo tuviera lo conseguiría,
Pero mis fuerzas están caducando
Y mi voluntad ya está cansada.
Exhausta de pensar en ti,
Perdida entre lo indescifrable de tu actuar,
Llena de las dudas escritas en tus ojos
Inundada de tu risa y de esos labios…
Esos labios inalcanzables.


Podrías hacerme tan feliz
Pero a cambio me has quitado todo,
O quizá todo te lo he dado por amor
Así tú no quieras aceptarlo.
Ya es tarde para volver atrás,
No tienes que devolverme nada
No puedes regresarme nada.

Mi amor se conforma con la aparente cercanía
Con los abrazos y las risas de amistad.
Mi amor se conforma con un segundo mirándote
Y con una mirada por equivocación.
Es que mi amor es sabio
Y por eso no me deja irme para siempre.
Es que mi amor sabe
Que si un día sin ti es amargo,
La vida entera sin ti
es una sentencia de muerte.

Por:Giselle Machado V.

Silencio...

Soledad y su fiel compañero el silencio
Se llevo entre las sombras tus palabras
Calló hasta una tímida mirada
Y el suspiro que se escapó como un acto reflejo.

Soledad y su fiel compañero el silencio
Me mata poco a poco
Te lleva cada vez más lejos
Trae consigo las amargas tristezas.

Soledad y su fiel compañero el silencio
Se ha robado lo que yo más quiero
Le he regalado mi última lágrima
Y tú le has dado el corazón.
Tú te has ido con ella
Como si fuera la mujer de tus sueños,
Y yo me he quedado en las sombras
En las sombras de tu recuerdo.

Soledad y su fiel compañero el silencio
Inundas mi alma entera
Contaminas el aire que respiro
Contaminas el aire con su nombre.
Por lástima traes lo que parece la cura
Pero la cura es el más grande mal,
Resulta más silenciosa y fría
Resulta el golpe mortal en este duelo a muerte.


Soledad…silencio, silencio…soledad,
En soledad vivo y en silencio muero.
Ha llegado la hora en que acabes conmigo
Pero a pesar de todo te niegas a hacerlo.
Se prolonga la cruel tortura
Entre cuatro paredes de lágrimas saladas,
Se alarga la sombra de tu figura
Que aparece y se esconde sin avisar.

Soledad y su fiel compañero el silencio
Por qué te has ensañado conmigo
Por qué este aire impregnado de ausencia
Y las noches frías de insomnio.
La niebla y la ceguera,
La lluvia y el llanto,
Yo sin el…
Mi corazón sin el suyo.

Soledad…silencio, silencio…soledad,
En soledad vivo y en silencio muero.

Por: Giselle machado V.