Tú mi espejismo.
Aquella noche desperté de repente, sin motivo alguno. De pronto te vi. Estabas ahí de pie, justo frente a mí, con esa hermosa sonrisa que cautiva desde el primer momento. Supe de inmediato que era un espejismo, una visión majestuosa como la imagen de un oasis en medio del desierto. Pero no quise romper ese hechizo que provenía de lo más profundo de mi alma queriéndose juntar con la tuya.
Y te sentí al acercarme. Tan solo roce tu cabello, tan solo mire tus ojos, esos ojos que quisiera fueran míos. De tu boca no salió ni una sola palabra pero en mi mente las imaginé todas. Imaginé que esas palabras eran solo para mí. Las escuche una y otra vez como para memorizarlas y más allá de eso, para sentirlas en mi corazón.
Después de solo mirarte por largo tiempo, al fin me decidí a abrazarte, pero al hacerlo sentí tu lejanía, ese profundo abismo que nos separa en la realidad se hizo presente, e hizo que mis fantasías se desmoronaran una a una. Y de toda aquella visión, solo quedo un sabor amargo, y lo duro que es saber que se siente mucho por alguien que no siente nada.
Entonces abrí los ojos y por primera vez sentí un dolor inexplicable, un dolor que por más que quiso, no causó ni una lágrima. Un dolor que antes venia acompañado de un profundo amor que no cabía en el pecho, pero que ahora es más profundo porque encontró en su camino lo que había estado buscando por años, la valentía. Una valentía jamás imaginada, que por fin condujo a una decisión.
Aunque fuiste gran parte de mis pensamientos, aunque no conseguí ocupar ni uno de los tuyos. A pesar de haber sido mi sueño inalcanzable y mi dulce espejismo, ha llegado la hora de que mi corazón parta de tu lado. Ahora el dolor no es mi condena, ahora es el dolor el que me da la fuerza para decirte de una vez por todas: ADIÓS…….
Reign of the vampire lust...
Cannibalism-Vampirism. Intimidation or seduction? Always using the strongest weapon. Heart still beating, lips full of thirst, too unquenchable to be satisfied. Countless nights, countless thoughts, a constant desire to "bite" your soul. Come to me... Come to me... Let me do this harm, let me brought you to my land, where we're dead, but we're still alive, where this addiction possess our minds. Lets pursue our deepest "dark desires"...
viernes, 21 de marzo de 2008
sábado, 15 de marzo de 2008
Mi confesión...
Me pegaste con el beso que nunca me diste…Me mataste con el te amo que jamás salió de tus labios. Te escribo para olvidarte, pero solo consigo recordar tu nombre. Y con tu nombre viene a mi mente tu rostro. Ese rostro que se dibuja en las noches, en mis sueños, en mis pesadillas. Me voy aunque siga estando aquí, a tu lado; porque mi corazón ya se ha ido de mí como el hálito volátil que se desprende de un cuerpo sin vida. Y mi vida se va poco a poco, como en un torbellino se pierden las cenizas.
Te digo adiós, aunque sean las letras más difíciles de articular de mi frágil existencia. Porque soy frágil cuando estoy contigo y aún más frágil me vuelvo sin ti. He estado a merced tuya por tanto tiempo, tiempo que he perdido, tiempo que pasa como la cruel sentencia del jamás se llegará a perpetuar. Pero finalmente el arranque de valentía ha llegado, y el leve empeño se ha preparado para la batalla final. La batalla final es encontrarme con tus ojos, encontrarte ahí de frente, como siempre, acompañado de las voces silenciosas de tu alma. Tú como siempre con ese silencio que penetra hasta los huesos. Tu silencio que si fuera al fin palabra, llegaría a ser la piedra angular de ese rompecabezas en que se convirtió mi corazón.
Ya no existen ni la claridad ni el sosiego, ni las noches de calma y de descanso. Ahora todo es tempestad. Lluvia de lágrimas saladas y amargas que inundan mi ser en un caudal de ilusiones que se esfuman. El leve empeño se ha hecho cada vez más fuerte, y creo que ya no hay marcha atrás. Solo creo, mas no aseguro, porque cuando se trata de ti hasta el peor de los corajes se transforma en la más profunda de las miradas. Esas que van cargadas de sinceridad, de perdón, de amor… ¡Ay amor! Ay de mí que vivo entre sombras, y tú tan lúcido. Ay de mí que siento este amor hasta los tuétanos, y tú tan indiferente. ¿Qué será de mí por ti, mi cruel destino? ¿Qué será de mí por ti, mi fatal condena?
Por: Giselle Machado Vásquez.
Por: Giselle Machado Vásquez.
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