
Cuántas veces no visité aquel ”acorazado” y me quedé viendo fijamente la puerta. Casi temiéndole siempre que la contemplaba desde el interior del lugar, me aventuré a entrar todas las veces que me fuera posible desafiando mis propósitos iniciales. Eran días en que solo quería salir si tenía el pleno convencimiento de que regresaría, días en que el retorno era lo que más anhelaba. Una de las mejores épocas de mi vida, la vida en un sueño, un deseo hecho realidad, creía en ese entonces. Pero como todo lo que es creado por un ilusionista, por alguien que se gana la vida creando espejismo tras espejismo, el sueño tenía que desvanecerse, de la peor manera, lentamente… Primero la ceguera voluntaria, luego la agonía se fue abriendo paso, y la siguió una extraña silueta que cambiaba su máscara cada tanto, como si estuviera en una obra de teatro, silueta que tiempo después supe a quien pertenecía. Un dueño de trazos ficticios perfectos, de mirada sincera absolutamente bien lograda, que consiguió vencer mi perspicacia y engañar mis aprehensiones… Llegó el día en que empezaron a desdibujarse los trazos, cuando las palabras eran dichas apuntando a la yugular. Tarde o temprano la sangre tenía que ponerse al descubierto, y de la manera más abrupta y a la vez entendible, el organismo entero se desangró frente a la silueta, y con aquella sangre, como por “arte de magia” desapareció el disfraz. La verdad de la imagen al desnudo abrió los ojos, y todo el líquido vital volvió a su cauce reintegrando el cuerpo, haciéndolo más fuerte que antes. ¡Vaya manera en que te erguiste! Aunque siempre supe que estabas dotado de gran tenacidad, me sorprendiste con ese ahínco que te llevó a salir… Miré la puerta, esta vez con ojos diferentes, y con el alma desprendida pero dispuesta a retomar su lugar para no volver nunca a brazos indolentes, me incorporé y corrí hacía la entrada, hacía el lugar que ahora era mi salida… Mi salida y mi adiós para siempre…
Por:GiseMacVa.
1 comentario:
Angustia, salida y huida.
Una sensación que en algún momentos hemos vivido.
Así la plasmé yo.
http://www4.loscuentos.net/cuentos/link/167/167241/
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